Piden presencia de profesionales de la educación física en los Comités de Emergencia


Por
Lic. Dante Gutiérrez Mónaco

(Frente del DxT y la Ed. Física)

 

¿Por qué debemos insistir con la actividad física , no después de la cuarentena, sino durante la misma?

Muchas voces se alzan a favor de volver a la práctica deportiva, salidas recreativas, apertura de gimnasios, y los más osados plantean entrenamientos de deportes federados o de rendimiento.

Pero casi todas se dan de bruces con los férreos protocolos establecidos por los Comité Operativos de Emergencias, que mantienen a rajatabla el sostenimiento del aislamiento social preventivo y obligatorio con buen criterio, ya que según los científicos, cosa que yo no soy, el único “remedio” que garantiza la no proliferación del virus es la falta de contacto y la distancia entre personas, sumando otros consejos como el uso de tapabocas, lavado de manos, no tocarse la cara, cambiarse la ropa al llegar al hogar, etc.

Pero con el paso de los días vamos descubriendo que aparecen efectos no deseados del aislamiento y que van generando malestar en la población cada vez mayor como en esa definición de “que es una utopía y para qué sirve”, ya que cuando nos vamos acercando a la finalización de la cuarentena en nuestro horizonte, una vez más nos corren el plazo hasta una nueva fecha en el calendario. Es ahí que nos damos cuenta que, como en la utopía, esto nos sirve para caminar.

Nuestra Argentina es muy extensa y diversa, por eso lejos estamos de pretender unificar criterios para las distintas regiones que la conforman. Para ello, hemos trazado en el Protocolo para la Actividad Física y el Deporte, elaborado en forma colectiva por los integrantes del FRENTE NACIONAL DEL DEPORTE Y LA EDUCACION FISICA, lineamientos generales basados en conceptos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y en la vasta experiencia profesional de nuestros integrantes en esta temática.

Así hemos podido ir estudiando, asesorando y acompañando a quienes nos consultaban sobre cuál era el mejor protocolo a seguir, y entonces se han desarrollado disimiles respuestas a estas preguntas de acuerdo a la realidad geográfica y sanitaria de la región en la cual se quiera aplicar, desde Jujuy, una provincia que tiene un índice muy bajo de infectados, pasando por Chaco otra zona del norte del país que ha sufrido mucho más el virus, hasta llegar a la realidad de pequeñas localidades de un puñado de miles de habitantes en zonas rurales, que están alejadas de la realidad de las grandes ciudades del país, como Buenos Aires, puntualmente con mucha población en poco espacio y en grandes edificaciones, para finalmente ver lo que sucede en la Patagonia, región vasta, extensa, con poca población y climáticamente muy diferente a las nombradas, ya que se encuentran entrando a una época de frío, viento, lluvia y nieve y sus necesidades de actividad física lejos están de poder complacerse con salidas al aire libre.

Se han hecho propuestas de las más variadas manteniendo la distancia, como las caminatas, las salidas recreativas, el ciclismo, considerando alternar días por número de DNI, usar el tapabocas, llevar su botella con agua, no usar los elementos deportivos emplazados en espacios públicos, no alejarse más de 500 mts de sus hogares, no reunirse en grupos, sin salidas para mayores de 60 y menores de 14, gimnasios abiertos con una relación de 9 mts2 por usuario, pesca, roller, deportes fuera de la ciudad en caminos o senderos, deportes individuales, de conjunto, etc, en fin una variedad de opciones que tienen como finalidad salir de sus hogares durante un breve período, evitando el contacto personal.

Ninguna de estas propuestas incluye al deporte de alto rendimiento deportivo o deportes profesionales que necesariamente requieren de exigencias de entrenamiento en busca de resultados imposibles de alcanzar con los ítems mencionados anteriormente. Así que es aquí donde vemos, que mientras dure la pandemia tendrán un escenario complejo e imposible de vuelta a la normalidad.

Pero yendo al título de nuestra nota, que tiene que ver con el “leit motiv” del deporte, la educación física, la danza, la recreación y la vida en la naturaleza, podemos decir que desde que pusimos el primer pie en el profesorado aprendimos que el fin de nuestra misión es el mantenimiento de una “vida saludable, activa y feliz” en la población.

Es por eso, que vemos no solo desde nuestra experiencia, sino basados en estudios psicológicos y a través de consultas a profesionales del área, que la cuarentena va a tener un impacto psicológico amplio, trascendente y duradero en el tiempo (Dra. Samantha Brooks de la King ́s College London, publicada en la revista científica The Lancet); o en casos más graves “las personas que sufrían con anterioridad trastornos psicológicos ante los efectos del aislamiento como son la separación de los seres queridos, pérdida de la libertad, incertidumbre sobre el futuro, aburrimiento desesperante o preocupaciones económicas, podrían llegar hasta el suicidio” (Lic. Carolina Mogollón Rincón); y que en un estudio del Observatorio de Psicología Social de la Universidad de Buenos Aires (UBA) manifiesta que “el aislamiento y la falta de acceso a los servicios de salud mental para la población hace que las personas se vuelquen hacia la automedicación, el alcohol, el tabaquismo, e incrementen los problemas psicosociales, como la violencia doméstica y el consumo de sustancias no legales”.

Ahora bien, con esta descripción no queremos decir que esta medida de aislamiento NO DEBA implementarse, ya que los efectos de no hacerla y dejar que el virus se expanda serian peores. Lo que estamos solicitando es una ampliación de los Comité Operativos de Emergencias, donde se decide los protocolos a seguir con la inclusión de los colegios profesionales de educación física (donde los hay), los gremios docentes con especialistas de nuestra rama y la Dirección Nacional de Educación Física dependiente del Ministerio de Educación de la Nación, junto a las direcciones provinciales del área, quienes junto a los docentes de todo el país, colaborarían en instrumentar en el terreno las exigencias emanadas de los protocolos aprobados.

La pandemia es un problema que afecta a todo el país, y nadie puede permanecer inmovilizado en su casa sabiendo que tiene un aporte para dar.

Tal vez sea una gota en el océano lo nuestro, pero como dijo la Madre María Teresa de Calcuta, si no la diéramos esa gota faltaría.