Selección argentina: mucho más que un punto en el mundial

Misión cumplida. Apenas iniciada la Copa del Mundo Femenina en Francia, las integrantes de la selección argentina ya consiguieron uno de los objetivos que fueron a buscar: un punto.

Luego de dos mundiales sin poder sumar unidades -seis derrotas-, el conjunto albiceleste vivió una espléndida sensación de triunfo tras el juego ante Japón, una idea que se expandió en diversos puntos del país, incluso entre las personas que aún miran con escepticismo al fútbol jugado por mujeres.

El punto alcanzado tuvo ribetes de hazaña, porque las argentinas lo consiguieron ante una de las potencias de este deporte, Japón. Subcampeonas en 2015 y campeonas en 2011, las niponas llegaron como claras favoritas para el encuentro disputado ayer en el Parque de los Príncipes.

Carlos Borrello -histórico entrenador de las selecciones de mujeres- tomó en cuenta la situación y plantó cuatro defensoras y cinco volantas para tratar de contener a las asiáticas.

El DT tomó decisiones fuertes al apostar por la lateral Virginia Gómez y relegar de ese lugar a dos chicas con mayor experiencia internacional, como Adriana Sachs y Natalie Juncos.

Lo mayor osadía del técnico la mostró en el mediocampo al sacar del equipo titular a dos jugadoras que fueron titulares indiscutidas en el proceso previo al mundial: la volanta-delantera Mariana Larroquette, máxima artillera de la liga argentina- y la mediocampista central Vanesa Santana, figura en el fútbol de España.

Como volante central optó por la boquense Lorena Benítez, quien aportó su clásica fuerza combativa, y a su izquierda puso a la rionegrina Miriam Mayorga, la barilochense de pie exquisito, pero no exenta de marca. Con Bravo tirada a la derecha, armó una primera línea de volantas con mucha marca.

Además, las virtuosas Florencia Bonsegundo y Estefanía Bannini, tiradas como enganches a los costados, siempre estuvieron atentas a bajar lo que hiciera necesario para colaborar en la marca. El resultado marcó que el planteo fue el correcto.

Claro que para que la selección argentina estuviera ayer en el Parque de los Príncipes no fue solo producto de esquemas tácticos, ni del talento de sus jugadoras. Fue necesario que las chicas alzaran su voz y encabezaran diferentes formas de protestas para que la AFA comenzara a tenerlas en cuenta.

La acción más clarificadora ocurrió en la Copa América del año pasado, en Chile, cuando las chicas del plantel, al momento de la foto de rigor, pusieron sus manos sobre las orejas para pedir ser escuchadas.

Esa situación expuso y despertó a la dirigencia de la AFA, que apuró un proceso de apoyo que la FIFA venía exigiendo hace rato.

Hoy la selección femenina vive horas de gloria. Producto de su lucha. Adentro y afuera de la cancha.

 


ARGENTINA
Vanina Correa
Virginia Gómez – Agustina Barroso – Aldana Cometti – Eliana Stábile
Linda Bravo – Lorena Benítez – Miriam Mayorga
Florencia Bonsegundo – Estefanía Banini
Soledad Jaimes
DT: Carlos Borrello.

JAPÓN
Ayaka Yamashita
Risa Shimizu – Saki Kumagai – Moeka Minami – Aya Sameshima
Emi Nakajima – Hina Sugita – Narumi Miura – Yui Hasegawa
Yuika Sugasawa – Kumi Yokoyama
DT: Asako Takakura

Cambios: ST, 11m. Mana Iwabuchi por Yokoyama (J); 18m. Vanesa Santana por Bravo (A); 29m. Jun Endo por Nakahima (J); 32m. Mariana Larroquette por Bonsegundo (A); 33m. Mariela Coronel por Benítez (A); 45m Saori Takarda por Sugasawa (J). Estadio: Parque de los Príncipes (París, Francia). Árbitra: Stephanie Frappart (Francia).

Próximos juegos

Viernes 14, a las 16: vs Inglaterra, en Le Havré

Miércoles 19, a las 16: vs Escocia, en París